ACEITES OZONIZADOS: ¿Y ESO QUE ES?
¿Qué son los aceites ozonizados y por qué cada vez preguntais más en farmacia?
En los últimos meses, la popularidad de estos aceites ozonizados y el hecho de su gran eficacia hace que se repita una pregunta en el mostrador: “¿Qué es exactamente un aceite ozonizado y para qué sirve?”. La respuesta es más sencilla de lo que parece.
Los aceites ozonizados son aceites vegetales —como el de oliva o el de girasol— a los que se les incorpora ozono mediante un proceso de temperatura controlada. Este proceso transforma sus propiedades y potencia su capacidad para cuidar la piel, especialmente cuando está irritada, con eritemas, heridas, afectada por procedimientos oncológicos o dermatitis…
En el caso de los aceites ozonizados de The Lab, hablamos de fórmulas diseñadas para uso dermatológico, pediátrico y geriátrico, sin perfumes ni conservantes, aptas para todo tipo de pieles y en cualquier etapa de la vida. A partir de los o años hasta los 100…
¿Para qué sirven realmente?
Esta es la clave, y también la duda más frecuente. No es un producto “de moda”: es una herramienta muy versátil en el cuidado de la piel.
Los aceites ozonizados destacan por cinco grandes acciones:
- Higienizante: ayudan a controlar bacterias, virus y hongos sin alterar la dermobiota (la flora natural de la piel). imaginaos las posibilidades!
· Antiinflamatoria: reducen la inflamación y el enrojecimiento. disminuyendo citoquinas proinflamatorias
· Cicatrizante y regeneradora: favorecen la reparación de la piel estimulando colágeno y elastina, aporte O2, mejorando metabolismo celular y síntesis ATP
- Calmante: alivian picor, irritación y molestias.
- Antioxidante: combaten el estrés oxidativo y el daño celular.
Además, mejoran la función barrera de la piel, reduciendo la pérdida de agua, algo fundamental en pieles sensibles o dañadas.
¿En qué situaciones se recomienda su uso?
En farmacia, solemos recomendar los aceites ozonizados cuando hay una alteración de la piel que necesita algo más que hidratación. Hay multitud de afecciones en las que s realmente útil, tendría que ser un producto de botiquín para tener en todas las casas
Son especialmente útiles en:
- Dermatitis atópica y seborreica.
- Dermatitis del pañal.
- Piel irritada durante embarazo y lactancia.
- Cicatrices (incluida cesárea).
- Úlceras (diabéticas, vasculares o por presión).
- Quemaduras, rozaduras y abrasiones.
- Tatuajes (cuidado y regeneración).
- Picaduras.
- Infecciones cutáneas por hongos.
- Alteraciones del cuero cabelludo.
- Cuidado de la piel en pacientes oncológicos
- Personas mayores encamadas con ulceras por presión o irritaciones por el pañal
- Bebes con costra láctea
También pueden utilizarse como apoyo en afecciones bucales (en formato aceite).
¿Cómo se utilizan?
Otra de las preguntas habituales. Su uso es sencillo:
- Aplicar sobre la piel limpia y seca con un suave masaje.
- También se pueden añadir unas gotas a la crema habitual para potenciar sus efectos.
En el caso del jabón ozonizado:
- Hacer espuma en las manos.
- Aplicar sobre la piel.
- Dejar actuar unos segundos.
- Secar sin frotar, a toques.
Un detalle importante: no es necesario cortar la pastilla de jabón, ya que está formulada para conservar sus propiedades intactas.
¿Qué diferencia a los productos de The Lab?
Aquí es donde muchos pacientes encuentran valor añadido.
El jabón ozonizado de The Lab combina aceites ecológicos ozonizados (girasol y oliva) con ingredientes como vitamina y aceites esenciales de naranja y geranio, aportando no solo eficacia, sino también una experiencia sensorial más agradable.
Además:
- No contiene conservantes ni perfumes.
- Está dermatológicamente testado.
- Es apto para todo tipo de pieles, incluso las más sensibles..
- Para cualquier edad
Entonces… ¿es para mí?
Si tu piel está sana, puede ayudarte a mantenerla. Pero donde realmente marca la diferencia es cuando hay desequilibrios: irritación, heridas, infecciones o inflamación.
Por eso, cada vez más se recomiendan como paso previo clave en la higiene y como tratamiento complementario en múltiples afecciones cutáneas.
Porque, en muchos casos, cuidar la piel no es solo hidratarla: es ayudarla a repararse. Respetando la barrera cutánea